La breve línea que separa una infracción tributaria y un delito fiscal

La breve línea que separa una infracción tributaria y un delito fiscal

La breve línea que separa una infracción tributaria y un delito fiscal

¿Qué diferencia hay entre una infracción tributaria y un delito fiscal?

(Por Asesoría Hipólito, su Asesoría en Sevilla)

Una infracción tributaria y un delito fiscal tienen entre sí bastantes diferencias, a pesar de que habitualmente se confunden los términos. Conviene que cualquier autónomo conozca la diferencia entre ambos conceptos, ya que en muchos casos tienen un gran desconocimiento de estos conceptos legales. Las consecuencias derivadas de cometer una infracción tributaria y un delito fiscal son diferentes, por eso es necesario tenerlas en cuenta.

Estos conceptos quedan recogidos en la Ley General Tributaria, que señala las bases fijadas en la relación entre el contribuyente y Hacienda. Esta ley establece los deberes tributarios del contribuyente, que debe cumplir con ellos para que no se genere una infracción o sanción. En Asesoría Hipólito señalamos hoy la diferencia que hay entre una infracción tributaria y un delito fiscal, a fin de que los autónomos conozcan los diferentes conceptos.

¿Qué es una infracción tributaria?

Para conocer la diferencia entre una infracción tributaria y un delito fiscal, vamos a hablar en primer lugar del primer concepto: la infracción tributaria. Entendemos por infracción tributaria a la acción de forma voluntaria e intencionada tipificada y sancionada en la ley. Para que la acción del contribuyente se considere infracción tributaria, debe ocurrir que:

  • Haya una norma que describa y tipifique la conducta sancionable.
  • Esté prevista la sanción en el momento en que se produzcan los hechos. Es decir, si la norma no recoge la sanción en el momento de producirse los hechos, no sería sancionable.
  • Exista culpabilidad manifiesta por parte del contribuyente infractor. La culpabilidad se manifiesta en la intencionalidad o en la negligencia de la acción.

La infracción tributaria puede ser leve, grave o muy grave. Además, debe clasificarse en el grupo que corresponda, siguiendo así el criterio de la existencia de ocultación o el de medios fraudulentos. Existirá ocultación en el momento en que no se presenten las declaraciones pertinentes; o cuando se presenten declaraciones en las que haya omisión de las operaciones, ingresos, productos, etc.

Se habrá utilizado medios fraudulentos en el caso de que se presenten o liquiden tributos cuando existan anomalías en la contabilidad; cuando se utilicen justificantes, facturas u otros documentos falsos; o cuando se empleen personas o entidades para ocultar la identidad del infractor.

Hay que conocer bien la diferencia entre una infracción tributaria y un delito fiscal, ya que en este caso, la infracción tributaria puede no ser sancionable.

¿Qué es el delito fiscal?

Para conocer la diferencia entre una infracción tributaria y un delito fiscal, hay que conocer también el segundo concepto. El delito fiscal se da cuando se defrauda a la Hacienda Pública con un valor superior al fijado por la Ley; es decir, con más de 120.000 euros. Entendemos por defraudador a la persona que deja de ingresar la cuota correspondiente y omite sus ingresos tributarios. En este caso, vemos que la diferencia entre una infracción tributaria y un delito fiscal parece no existir; aunque las diferencias las marca la cuantía.

El incumplimiento fiscal grave que se da cuando se superan los límites establecidos se considera delito y no infracción tributaria. En este caso, el Juzgado de lo penal debe hacerse cargo de instruir el procedimiento.

La diferencia fundamental entre una infracción tributaria y un delito fiscal; se basa pues en el grado de gravedad que alcanza la acción. Para que se constituya el delito fiscal, el sujeto debe tender a evitar el pago. Es decir, debe existir una conducta intencional y deliberada para defraudar.

Otra de las diferencias entre una infracción tributaria y un delito fiscal la encontramos en la pena de cárcel. En el caso del delito fiscal, puede castigarse con pena de prisión, que puede ir desde 1 año hasta 4 años; además de una multa que abarcaría entre el 100% y el 600% de la cantidad defraudada. Otras consecuencias del delito fiscal serían la pérdida del derecho de obtener beneficios fiscales; de la Seguridad Social, o de subvenciones.

Qué es un delito fiscal

En Asesoría Hipólito esperamos que esta información le ayude a diferenciar una infracción tributaria y un delito fiscal. Si tiene alguna duda, estaremos dispuestos a resolvérsela a la mayor brevedad.

Para más información:

El Economista

Abogados fiscales en la provincia de Sevilla

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